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La historia del Mercado Municipal de Esmeraldas

El Mercado inaugurado en octubre de 1998, es el punto donde el campo y la ciudad se encuentran todos los días.

Hablar del Mercado Municipal de Esmeraldas es hablar de memoria colectiva del pueblo afrodescendiente asentado al norte del Ecuador. Es hablar de las listas de compras escritas a mano, de pedir la yapa (recibir algo adicional de lo que se compra), aplicar el regateo, del grito del vendedor y del aroma a pescado fresco que llega desde la madrugada.

La sonoridad urbana del mercado es parte de la memoria colectiva de la ciudad. Es el eco de vendedores ofreciendo productos frescos, de compradores preguntando precios, del ir y venir de fundas, carretillas y familias buscando la productos de primea necesidad a más bajo costo

Así suena el Mercado Municipal de Esmeraldas.

“¡20 limones por un dólar!”
“¡Huevo barato, huevo fresco!”
“¡Lleve cinco libras de papa! por un dólar”
“¡Venga pescado fresco, recién llegado!”
“¡Almuerzos ricos a 3 dólares!”

¿A qué hora inicia la actividad?

Desde las 4 de la mañana ya se evidencia la actividad comercial en el mercado de Esmeraldas.

El actual Mercado Municipal fue inaugurado en octubre de 1998, luego de dos años de construcción. Antes de levantarse en la calle Sucre, entre Pichincha, Lavayen y Olmedo, en la zona urbana de la ciudad de Esmeraldas, el comercio popular funcionaba en el espacio que hoy ocupa la Plaza Cívica ‘Nelson Estupiñán Bass‘, también en la urbe.

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El traslado respondió al crecimiento urbano y a la necesidad de organizar la actividad comercial que históricamente ha sido uno de los motores económicos del cantón. El edificio de dos plantas tiene capacidad para más de 548 comerciantes, aunque actualmente solo cerca del 50% de los locales están ocupados formalmente.

Mientras buena parte de la ciudad duerme, el Mercado Municipal de Esmeraldas ya está en movimiento. Desde las cuatro de la madrugada comienzan a llegar camiones desde la Sierra. Papa, tomate, cebolla, pimiento y otros productos agrícolas llegan diariamente desde provincias como Pichincha e Imbabura.

Del mar al patio de comida

En el área de mariscos se encuentra desde camarón hasta pescado e incluso cangrejos.

En cambio, los comerciantes de la Costa destacan por productos como: plátano, limón, coco, chiyangua, pescado. Entre la variedad de peces está la carita, chanchito, pargo, lisa, burique, atún, dorado y albacora. Los precios van desde 1,25 dólares la libra.

Lo del Mercado Municipal de Esmeraldas es una cadena directa: del mar al mercado, del mercado a los hogares y al patio de comida. El administrador del mercado, Erick Caicedo, lo resume con emoción lo que es el lugar: “El mercado es tradición, cultura y ancestralidad. Ver llegar a los pescadores en la mañana es ver cómo se mueve la economía real de Esmeraldas”.

El mercado está distribuido en diferentes zonas: de mariscos, legumbres, cárnicos, abarrotes, comidas y módulos comerciales. En los llamados “Módulos” fueron reubicados comerciantes que anteriormente trabajaban en sectores céntricos como La Barraca, donde el comercio informal tenía fuerte presencia.

Conexión del barrio con el Mercado Municipal de Esmeraldas

El Mercado Municipal no solo alimenta hogares. También abastece a las tiendas de los barrios. En el cantón Esmeraldas existen 300 barrios (262 urbanos y 38 rurales), según el Departamento de Planificación del Municipio de Esmeraldas, y una parte importante de las tiendas barriales se surte directamente aquí. Muchos jefes de hogar reciben su pago semanal o mensual y los sábados o domingos acuden al mercado a hacer la compra grande: arroz, azúcar, aceite, pescado, carne, plátano, coco, chiyangua…

La tradición es clara: se compra para la semana o para el mes, y lo que faltó, se completa en la tienda del barrio. A pesar de la presencia de centros comerciales modernos en la ciudad de Esmeraldas, el mercado popular sigue siendo el punto preferido para buena parte de la población.

¿Por qué? Porque aquí se puede comprar:

Media libra de carne
Una libra de pescado
10 centavos de hierbita
Dos tomates

Y mientras alguien grite “¡lleve el pescado fresco!”, el mercado seguirá latiendo como uno de los corazones más antiguos y auténticos de la ciudad, por eso y más es que aquí contamos estos Relatos que importan y forman parte del territorio del pueblo afroecuatoriano ubicado en Esmeraldas.

Los productos de la Costa forman parte de las alternativas de quienes compran en el Mercado Municipal.

El dinamizador requiere modernización

El impacto del mercado va más allá de sus paredes. En sus inmediaciones trabajan: taxistas, conductores de triciclos, motociclistas informales que trasladan compradores por 50 centavos y comerciantes externos. El mercado genera empleo directo e indirecto, especialmente los jueves, viernes, sábado y domingo, cuando la actividad comercial aumenta considerablemente.

Con más de dos décadas de funcionamiento, la infraestructura presenta desgaste, especialmente en la losa superior donde existen filtraciones. La administración considera necesario un proceso de modernización que permita conservar mejor los productos y dignificar la experiencia tanto de comerciantes como de usuarios. Sin embargo, más allá del deterioro físico, la esencia del mercado permanece intacta.

Le invitamos a mirar el vídeo del Mercado

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